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Waka Mercado

Es nomal que por algún imprevisto las personas puedan llegar eventualmente tarde alguna vez, pero llegar siempre tarde es otra cosa. Para los puntuales, esa actitud es bastante molesta. Ahora, los científicos descubrieron la impuntualidad es un efecto secundario de un tipo de personalidad.

“Mejor tres horas demasiado pronto que un minuto demasiado tarde”, decía William Shakespeare, a lo que los impuntuales responden: “más vale tarde que nunca”.

Los investigadores han tratado de analizar esta conducta durante décadas, y han encontrado algunos rasgos reveladores:

Según Justin Kruger, un psicólogo social de la Escuela de Negocios de la Universidad de Nueva York, EE.UU.,"existen todo tipo de desalientos y castigos por llegar tarde, y la paradoja es que llegamos tarde, incluso cuando esos castigos y consecuencias existen".

 

Una de las razones más comunes por las que las personas llegan tarde con frecuencia es que simplemente no evalúan con precisión cuánto tiempo les llevará una tarea, algo que se conoce como la falacia de la planificación: la tendencia a subestimar el tiempo para concluir una tarea.

Los estudios han demostrado que, en promedio, subestimamos cuánto tardaremos en completar una tarea en un significativo 40%.

Otro rasgo, que muy bien podría estar relacionado con el primero, es que los que siempre llegan tarde tienen más probabilidades de ser personas multitarea. Esto se debe a que la multitarea hace que sea más difícil tener metacognición o conocimiento de lo que estás haciendo, es decir, el conocimiento sobre el propio conocimiento.

 

Jeff Conte también descubrió que existe un tipo de personalidad con más probabilidades de llegar tarde. Mientras que los individuos de Tipo A altamente orientados a los logros son más propensos a ser puntuales, los individuos de Tipo B, que son más relajados y tranquilos, lo hacen más tarde.

La explicación es que para las personas Tipo A y Tipo B el tiempo pasa de manera diferente. En más de tres estudios previos, Conte descubrió que, para las personas del Tipo A, 1 minuto transcurría en 58 segundos, mientras que para las personas del Tipo B un minuto pasaba en 77 segundos.

Cómo mejorar la puntualidad

Descubrir la razón que genera ser impuntual ya es importante, pero los científicos además se están centrando en estudiar estrategias que puedan mejorar lentamente la puntualidad.

Para las personas que constantemente subestiman las tareas, dividir una actividad en pasos muy detallados puede ayudar a valorar con mayor precisión cuánto tiempo les llevará hacer algo concreto.

Un estudio de 2012 descubrió que pedirle a las personas que imaginen mentalmente una tarea antes de hacerla puede ayudarles a ser más realistas sobre su duración.

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