0248-5210096

Ayúdanos a mantenerte informado con USD 5 al mes. “Si hay censura la democracia se acaba” ¡Por favor contribuye!

 

Por Magno Barros.-

El Comercio en Puerto Ayacucho, es el centro medular de la dinámica económica que viven sus habitantes, para nadie es un secreto que adquirir bienes y servicios en esta ciudad, es encontrase con una de las situaciones atípicas que contraviene los postulados más extremos de la economía, como es el caso de conseguirse “en la compra de un mismo producto, dos y hasta tres precio diferentes”.

El factor fundamental de esta distorsión económica, es la falta de bolívares en efectivo en el intercambio económico, por lo que vamos a conseguirnos en el costo de un mismo producto, un precio en efectivo y un precio por sistema electrónico, bien sea por tarjeta de debido o biopago. El otro factor, que complementa un tercer precio sobre un mismo producto, es el cobro en divisa, bien sea el peso que es el más usado por ser zona fronteriza o el dólar que ha tomado fuerza como sistema legal de pago en nuestro país, el cual va reflejar otros precios, dependiendo como se cotice esa moneda extranjera en el mercado y si el cambio es en efectivo o transferencia.


Esta situación inapropiada en la economía, tiende con el tiempo no solo a consolidarse, sino a mutar en otros acontecimientos de intercambio comercial, que cada vez más se vuelven incontrolables por el Estado. Sin embargo según los expertos el origen de esta distorsión económica, radica en la inestabilidad monetaria y la creciente e indetenible inflación en el país, producto a su vez de las políticas macro económicas no acertadas, el cual hace que los actores en el circuito económico, utilicen estas prácticas atípicas de la economía para proteger su capital en perjuicio del débil jurídico como es el consumidor, y que hoy en dia el gobierno lo califica como “guerra económica”. Sin embargo mas allá de estas, practicas de defensa del comerciante, hay significativo número de especuladores quienes aprovechan la oportunidad para hacer fortuna fácil sin mirar al consumidor.
Lo más grave de esta situación es que, por la crisis económica que vive el país, el sector más aprovechado por comerciantes para hacer estas prácticas inusual de la economía, es el de los alimentos de primera necesidad, donde el gobierno nacional ya no los subsidia de manera indirecta, por haber establecidos programas de alimentación subsidiados de manera directa al pueblo, a través del sistema CLAP, el cual cada vez más se distancia el tiempo de entrega y con menos rubros en la bolsa.


Finalmente observamos que, por la agudización de la crisis económica, no solo por políticas no acertadas a favor de una economía positiva, tenemos que sumarle los embargos económicos, que hacen que hoy en día, no se pueda controlar fácilmente esta distorsión económica, de conseguir diferentes precios en un mismo producto, por eso debemos recurrir al esfuerzo de nuestra propia conciencia para que los factores intervienes en dicho circuito económico no afecten al más débil que es el consumidor.