(Waka Noticias. Puerto Ayacucho, 24/07/2019).- El 25 de agosto se festeja el Día del Peluquero, esta fecha fue elegida por el Rey de Francia, Luis XV, para homenajear a su peluquero personal, según cuenta la historia, lo nombró caballero de honor de su reinado. Este acto de gratitud se extendió por otros lugares del mundo y con el correr del tiempo se estableció en celebrar el día como reconocimiento a los trabajadores del cabello. Sin embargo, fue a principios del siglo XVII cuando estos creadores profesionales peluqueros comenzaron a aparecer en documentos públicos en los registros de la época.

 

Hoy es satisfacción para mi abrir esta nueva página de las Crónicas de Atures, para presentarles el buen nombre de Doña Herminia Valcarce de Martínez, una valiosa mujer emprendedora, nativa de Ciudad Real de Castilla en nuestra Madre Patria España, casada con el comerciante Don Manuel Martínez, natural de Barcelona, España. Del fruto de amor de ese matrimonio nació en la ciudad de Caracas, el buen amigo Juan Martínez Valcarce.

Doña Herminia Valcarce de Martínez, que cariñosamente sus amigos la llamaban “Doña Hermi”, esta incansable trabajadora del cabello fue la primera mujer en montar en la avenida 23 de Enero de Puerto Ayacucho en los años 60 un salón de belleza, con el mismo tinte de la moda caraqueña, cuando los Beatles, hacían bailar al mundo. De esa innovación me induce a pensar sin duda que vino cargada de muchos sueños con sacrificios, humildad y sabiduría y nos brindó en cada amanecer amazonenses un lucir mejor. Ese salón de belleza fue una escuela donde se formaron reconocidos peluqueros de la talla de Pablo Blanco y Violeta Cardozo.

Ante el recuerdo de esa radiante sonrisa de paz de Doña Herminia Valcarce de Martínez, solo me queda hacer una interrogante: ¿A quién no peinó, con su arte, Doña Herminia?         

Me comentaron que para esa época acudieron diferentes damas, entonces muchachas que recibieron la inspiración y el cariño de ese salón de belleza como las hermanas Esperanza y Rosmary Jordán, Sofía Moreno de Argotte, Yolanda Escobar de Silva, María Elena de Valor, Juanita de Rivero, Mireya Milano y otras generaciones amazonenses, donde también toca hacerles un reconocimiento a otros brillantes peluqueros como Don Amalio Guape, Luis Yánez, Nazareno Santivielli, Yunan Khalek y entre los más jóvenes, Zulay Licone, América Guarulla, Rogelio Franco y Miraidis Torres.

Al culminar esta reseña histórica sobre el arte del cabello, encontramos otro importante personaje que vino a estas tierras de gracia aturense en el año 1747 que hizo el papel de barbero, además de ser cura, fue el misionero jesuita, el padre José Gumilla, autor del libro “El Orinoco Ilustrado”.

Por: Wolfgang Reina

Cronista de Puerto Ayacucho