Por: Wolfgang Reina, Cronista de Puerto Ayacucho

(Waka Noticias. Puerto Ayacucho, 29/03/2020).- En una nueva edición de “Memorias de Atures” converso con Oswaldo Romero, comerciante, activista político, músico, abogado, entre otras tantas actividades que ha desarrollado este hijo de Amazonas a lo largo de su vida y que han permitido que el polifacético personaje, sea querido y admirado por sus hijos principalmente, además sus familiares y amigos, por su carisma, amabilidad, trato personal hacia sus semejantes, a los cuales admite respetar a todos por igual, a pesar de sus diferentes ideologías.

La historia de nuestro personaje comienza así: Oswaldo Antonio Romero, nace en la ciudad de Puerto Ayacucho en la casa de su abuela materna doña Bertha de Romero en la avenida Aguerrevere cruce con Quebradita un 17 de enero de 1975, hijo de Luisa Marcelina Romero Siso y Nelson Salvador Mikuliszyn Sánchez. Romero en su relato señala “mi abuela fue la persona que nos inculcó valores, principios y sobre todo mucho respeto hacía los semejantes, es así como es hoy por hoy, el Oswaldo Romero que muchos conocen”.

“Desde los 7 años me dediqué a vender con mi abuela las cosas que ella hacía, turrón y besitos de coco, jalea de mango, hallacas, cachapas, entre otras cosas más, todo lo que mi abuela Bertha hacía, yo salía a vender”, destaca. Su infancia transcurrió entre estos sectores, además de la calle Piar y los barrios Humboldt, Luisa Cáceres y posteriormente con su mamá cambian de domicilio a los 12 años hacia el sector de San Enrique. El personaje es el segundo de 5 hermanos. Cuando llega a la adolescencia él, conjuntamente con su hermano mayor Manuel Gregorio, a quien se le conoce como ‘piloto’, deciden quedarse con su abuela, a la que cariñosamente llamaban mamá.

“Mi abuela fue una mujer que tuvo 14 hijos, todos criados con mucho amor, dedicación y trabajo. Estudié en el preescolar del barrio Humboldt, actualmente ya no existe, luego pasé a estudiar educación básica en la escuela ‘Monseñor Enrique de Ferrari’ hasta 8vo grado que para esa oportunidad cumplía 50 años y en ese entonces iniciaría un proceso de remodelación razón por la cual le dije a mi mamá que me cambiara de esa escuela porque no quería perder mi año escolar, es por ello que me consiguen cupo en el colegio ‘Madre Mazzarello’ para estudiar el 9no grado”.

Entre sus anécdotas pudo contar que para aquel entonces no contaba con zapatos negros para poder estudiar en ese colegio, “mi mamá Luisa no contaba con los recursos necesarios para comprármelos, ya que era una de las exigencias de esta casa de estudio y gracias a mi abuela María Mikuliszyn quien me dice que no me preocupara que ella me los iba a comprar y así fue, me compra los zapatos y logro estudiar allí, desde ese momento comienza una nueva etapa en la vida de Oswaldo, esto debido a que en el ‘Ferrari’ era un poco indisciplinado, en la mayoría de las veces resolvíamos las cosas detrás del comedor, nada de cuchillo, pistola o algún otro objeto, los problemas los resolvíamos ‘a golpe limpio’ como caballeros, claro que los problemas no lo andábamos buscando ni nada por el estilo. Mi mamá siempre nos decía ‘usted no tiene por qué buscar problemas en la calle, pero si a usted le buscan no se deje joder, por qué si lo hacen yo lo termino de rematar en la casa’, esas eran sus palabras y las que siempre nos repetía (…) Esa ha sido una de las filosofías de la vida que yo siempre he puesto en práctica, no me meto con nadie, yo ando tranquilo en la vida haciendo mi trabajo, construyendo, creando, no me meto con nadie, pero si se meten conmigo me van a encontrar, porque eso me lo inculcaron desde niño”.

Su formación académica en ese primer período de su vida, donde luego de recibir clases en el colegio ‘Madre Mazzarello’ pasa a estudiar en el liceo ‘Santiago Aguerrevere’ hasta lograr el bachillerato con buenas calificaciones “porque eso mi mamá Luisa nos lo decía, ‘estudie hijo porque si no va a estar como yo limpiando pocetas’, esto porque mi mamá fue bedel de la Alcaldía de Atures durante mucho tiempo y me decía que si quería ser empleado debía estudiar y obtener buenas calificaciones. Luego de graduarme de bachiller mi tía Gladys Romero que vivía en Maturín me paga los pasajes para irme con ella, en esta oportunidad sería la segunda vez que salía de mi Estado, la primera vez fue cuando tenía 12 años que fui a unos juegos nacionales de fútbol en la categoría infantil C que se realizó en el estado Apure y que le ganaríamos a ellos en la final para posteriormente clasificarnos a unos juegos nacionales en Margarita”.

En ese viaje a Maturín en el estado Monagas, luego de graduarse de bachiller con buenas calificaciones, realiza sus primeras incursiones en la vida cotidiana de un trabajador, donde destaca “el esposo de mi tía Gladys era un comerciante vendedor de relojes y con él recorrí todo Oriente yo lo ayudaba a vender los relojes, fuimos a varias partes entre ellas, Anaco, El Tigre, Cantaura, y así llegamos a Tucupita en el estado Sucre, allí conocí a una amiga del esposo de mi tía que trabajaba en el Tecnológico ‘Delfín Mendoza’ quien me permitió quedarme en su casa logrando aguantar un semestre, que es cuando logro conseguir un trabajo en un supermercado llamado Dala Costa, de allí me mudo a una residencia en Tucupita, propiedad de la señora Ana Acosta y desde ese momento entendí que el trabajo daba libertad, que si tú trabajabas podías ser libre, es por esa razón que trabajaba y a la vez estudiaba”.

“En ese tecnológico me logro graduar con altos honores gracias a Dios, como Cum Laude en 5 semestres, segundo de mi promoción, en la carrera de Técnico Superior Universitario en Administración de Empresas y de allí me vine para mi estado Amazonas con la ilusión de comerme al mundo, de conquistar a mi pueblo, es en ese momento en el cual incursiono en la vida política, busco a mi papá biológico Nelson Mikuliszyn quien era dirigente en Acción Democrática pero no me presta atención, luego contacto a mi papá postizo Santos Romero, es mi tío pero yo le decía papá, porque contribuyó en el desarrollo y mi formación como persona, él estaba en el partido Social Cristiano Copei pero éste tampoco me presta la atención que yo requería”.

Menciona en la historia de su vida que, desde ese entonces, cuando buscaba ser aceptado en la política, nace una amistad con la doctora en educación Aurora de Palma, conocida popularmente como ‘La Mocha’, relata Romero “ella fue mi madre política y un día me pregunta ¿mira ven acá tú quieres hacer política? y yo le respondí que sí, entonces me dice ‘bueno búsquese 10 personas para que usted sea coordinador del comando popular de actividad solidaria del equipo de base del partido político Convergencia’, cuando el segundo gobierno del doctor Rafael Caldera y es allí donde me convierto en el coordinador del comando popular de actividad solidaria del preescolar ‘Madre Teresa de Calcuta’ del sector San Enrique (…) Más adelante me convierto en el coordinador juvenil del municipio Atures, donde meses más tarde me nombran coordinador general del municipio Atures. Luego al cabo de un año compito con Valentín Gómez hijo, para el cargo somo secretario regional del partido y a mano alzada logro ganarle las elecciones realizadas en el hotel Amazonas, contando con la presencia de Juan José Caldera, hijo del Dr. Rafael Caldera, quien luego del triunfo, no me reconocen la victoria alegando, según ellos, que yo iba a entregar la dirigencia de Convergencia a los adecos, puesto que mi padre, Nelson Mikuliszyn y Bernabé Gutiérrez Parra, eran muy buenos amigos y pertenecían al mismo partido político”.

Oswaldo Romero con intenciones de incursionar en la vida política siendo muy joven, había sido víctima de malas jugadas y desplantes por los políticos de turno que se habían apoderado de las decisiones del pueblo amazonense, queriendo apoderarse del poder a punta de dinero que era regalado a la gente en los diferentes mítines o reuniones que realizaban en diferentes espacios públicos y sitios de concentración, resalta que “era así como anteriormente le truncaban las ganas y deseos a la juventud de poder salir adelante, para ese momento yo era jefe de ventas y recaudación en Inavi, era el tercer hombre más importante a bordo de esta empresa, trabajo que obtuve luego de haberme graduado en Tucupita como TSU y allí hicimos una buena gestión, con decirle que del puesto 23 donde se encontraba el estado Amazonas logramos ubicarnos en el primer lugar en recaudación y eso lo logramos hablando con la gente y enseñándolos a que si lograban pagar a tiempo se les podía ayudar más adelante con un crédito para el mejoramiento de su vivienda, o la de un familiar, amigo o vecino, y la gente lo entendió, tanto así que nos ubicamos en lugares privilegiados que jamás nos hubiésemos imaginado”.

Continuando con su formación académica y luego de unos años en el 2000 abre sus puertas la Universidad ‘Santa María’ en Puerto Ayacucho, “como estudiante fundador de esta casa de estudio superior me gradúo como abogado de la primera promoción en el año 2005, compartí en mi salón de clases con un grupo de hombres y mujeres los más calificados del Estado, tal es el caso de Lugber Jiménez, el doctor Lugo, la doctora Salias, el doctor José “Cachito” Guape, Frank Romero, Auxiliadora Coa, entre otras personas que se me escapan, era un salón de clases muy competitivo, pero una competencia sana para el crecimiento personal, profesional, para el aprendizaje y el estudio, además que tuvimos grandes profesores, tal es el caso de Domingo Vásquez, el doctor Reyes Sánchez, gente que de verdad dejó una gran huella en nuestro camino”.

Luego de graduarse en la ‘Santa María’ logra entrar a trabajar en el Poder Judicial, para lo cual refiere “allí también se logra una excelente gestión, yo comencé como asistente administrativo, el cargo más bajo en la parte jurisdiccional, luego más adelante fui ascendido a la Dirección Administrativa Regional (DAR) que a nivel nacional es la Dirección Ejecutiva de la Magistratura (DEM) fui ascendido a técnico 2 encargado de la proveeduría y bienes inmuebles, luego en la oficina de servicios judiciales, donde más adelante el tema político volvió a relucir y cesan allí mis labores, solo por salir en televisión y denunciar un grupo de hombres y mujeres en Caracas los graves problemas de electricidad que estaban afectando al estado Amazonas entre los años 2007 al 2009 (…) Recuerdo que en esa oportunidad me entrevista el periodista Miguel Ángel Rodríguez y en una de esas él me dice “mira, pero es que es igual la gente dice ¡Uh, ah, Chávez no se va! Y yo le digo ¡No, estás equivocado! ¡Uh, ah, Chávez si se va! Y tan solo por esa frase me cuesta mi cargo en el Poder Judicial, sin yo tener un cargo de dirección, sin ser juez, mi cargo era de carrera y hoy por hoy después de más de 10 años sigo peleando esa situación irregular que ocurrió allí, esa injusticia es la palabra correcta, la sigo peleando, está en la corte primera administrativa de la segunda instancia y cada vez que voy a Caracas introduzco una petición para que eso se mantenga vivo y que en algún momento sea renganchado y me cancelen sueldos y salarios caídos y todos esos beneficios que me han sido desapercibidos a lo largo de estos 10 años, cuando Venezuela sea libre”.

Destaca Romero que “en este trabajo durante 8 años, muy buen aprendizaje, dejé muy buenos amigos, trabajé de la mano con el rector doctor Roberto Alvarado, se portó como un buen padre para mí, me dejó muy buenas enseñanzas, pero gracias a eso, los planes de Dios son perfectos, tu no los conoces, tú puedes tener muchos planes en la vida pero si no se dan es por algo, es así como creamos un grupo de electores con mis familiares y amigos cercanos, incluyendo amigos del Poder Judicial, el Grupo Electoral Regional Amazonenses Dispuestos a Vencer Unidos (Geradivu) quien en 2008 en las elecciones regionales sacamos 1600 votos aproximadamente, una muy buena participación electoral, para un partido político que recientemente se estaba formando y que gracias a la participación de la gente logramos convertirnos en partido regional.

Más adelante le presentaré la segunda parte de esta entrevista realizada a Oswaldo Antonio Romero, en una nueva edición de “Memorias de Atures”, espacio donde se dan a conocer anécdotas, vida e historia de personas, personajes y sitios de interés social y educativo, que corresponden a la ciudad más joven de nuestra hermosa Venezuela, Puerto Ayacucho, será hasta una nueva oportunidad, hasta la próxima mis estimados lectores.