El combustible es vital para los amazonenses, de allí es el sustento de muchas familias de transportistas, cada día los vehículos tienen que rodar más para hacer sus carreritas y tener algo de efectivo en el bolsillo. El señor José Martínez expresa lo siguiente “Me toca moto taxiar, para el sustento de mi familia, así logro conseguir efectivo para comprar mi pescadito que es lo más económico en efectivo a 40.000 el kilo, mientras que en punto de venta sale el doble, aquí parece un pueblo sin ley los precios se incrementan cada dos horas un kilo de queso ya está en 250.000, no sé a dónde vamos a llegar, ahora con esta escasez de gasolina”.