
Comandante Urquia, de la estación de servicio Atures, aplicó su autoridad, tratando de impedir que me surtieran gasolina por denunciar en la radio los constantes abusos que ocurren en esta gasolinera.
Ante la constante emisión de denuncias recibidas en la radio, a parte de mis comentarios, hoy dos funcionarios militares de la Armada de apellido Urquía y Hernández, se desahogaron al tratar de sacarme de la estación de servicio que está frente al hospital alegando que mi terminal de placa le corresponde mañana martes, a pesar que no había surtido desde el martes pasado. Ciertamente es así, me corresponde los martes y viernes, sin embargo; hoy lunes por cuanto teníamos 4 días sin gasolina, se estaban pasando los terminales de placas rezagados desde el jueves pasado, pero como los funcionarios les ha molestado las denuncias que hacen nuestros oyentes en la radio, por su desorganización y tráfico de influencias, hoy decidieron aplicármela negándome la posibilidad de surtir gasolina, indicándome que no me correspondía hoy, a pesar de tener vehículos con la misma placa que mi vehículo surgiendo en ese mismo momento.
Lo más humillante del caso, es que ante mis alegatos de por qué le surgían a otros con el termina de placa 7, el teniente de apellido Urquía, me manifestó que "el decidía a quien le echaba gasolina o no”.
Ante el evidente atropello, me dirigí a la supervisión de la bomba para formular mi queja y gracias a los administradores de la estación, entendieron que se trataba de un aplique porque yo hice mi cola y se le estaba surtiendo a los rezagados entre ellos el terminal 7 que es mi placa.
Estoy claro que la actuación aislada de uno o dos funcionarios no me permite descalificar la institución militar, pero es para que reflexionemos, que con funcionarios así, manchan el buen nombre de la institucionalidad y el de muchos que son buenos, eficientes y respetable. ¡Si los Hay!
Por Magno Barros