
Por: Juan Carlos Mendoza
(Amazonas).- Con mucha preocupación, angustia y a veces hasta con cierta vergüenza y pena ajena, se observa diariamente el caos de desesperación que se refleja en el pueblo amazonense diariamente en sus rostros, y uno de los principales temas, entre los tantos motivos de la gente, es poder obtener efectivo en las entidades bancarias de la región, que limitan al ahorrista, cual entidad plenipotente y soberana, a sacar a duras penas la plata que lastimosamente “le toca” semanalmente.
Los bancos en Amazonas están prácticamente como está el país, abandonado, en condiciones precarias, sin plata, con personal maltratador y mal hablado, porque para eso si son buenos, para pegarle cuatro gritos a quien necesite un favor, sugerencia o como ustedes lo quieran llamar, prácticamente como dicen muchos clientes y es lo que a diario se escucha de estas personas al salir de estas instituciones financieras “no se les puede hablar, porque enseguida se quieren comer a uno” y ante esta situación no pintan para nada bien.
Todas las entidades, pongan atención, todas las entidades bancarias en la región, porque ninguna se salva, se han dado a la tarea de semanalmente a cuenta gotas jugar con la paciencia y sobre todo con los reales de los venezolanos, no sé si en realidad así sea en todo el país, pero acá en Amazonas, eso se vive a diario, donde los bancos te limitan a solo una porción de lo que tienes en tu cuenta que es meramente personal. Si hablamos de la banca privada o pública, estas entidades están amoldadas a cancelarle a los ahorristas un pago semanal pero solo y únicamente por número de cédula el día que le toca y a duras penas te cancelan tres mil bolívares, a excepción del banco Caroní que hace entrega de Bs. 10 mil pero en billetes de 100 bolívares, cosa que en ningún comercio local o hasta los mismos bachaqueros, no los reciben por estar devaluado, pero este tema es harina de otros costal, como dice el dicho, que más adelante en otra edición lo estaré ampliando.
En el caso del banco Venezuela la cosa es distinta, desde tempranas horas de la madrugada o en muchos de los casos del día anterior, se observa con preocupación y más grave la cosa, la situación por la que tienen que pasar estas personas por necesidad de conseguir el efectivo para poder medio comprar las cosas “más económicas”, es así como diariamente las aceras se ven abarrotadas de colas de ahorristas de un lado y del otro, los mal llamados “bachaqueros” y vendedores de la economía informal. En esta entidad igualmente los pagos se realizan única y exclusivamente por número de cédula en las taquillas del banco por dentro entregan 20 mil bolívares, mientras que en los cajeros automáticos la cosa es distinta, ya que diariamente éstos pueden entregar hasta Bs. 30.000, por esta razón es el motivo de las enormes colas que se hacen todos los días de lunes a viernes en las afueras de este ente financiero.
Importante acotar que en estas colas no se respetan a los adultos mayores, mujeres embarazadas o con niños pequeños en brazos, la gentileza y sentido común del venezolano se perdió por completo, los valores aprendidos en casa desde muy pequeños, los que tenemos cierta edad a cuesta, fueron arrancados de nuestra personalidad, los cuales nos caracterizábamos por ser personas de bien, amables y muy gentiles, hoy en día lastimosamente la política, o mejor dicho el politiquerismo balurdo, populista, barato y sin sentido, acabó por completo con nuestra personalidad y arrancó de lleno nuestros ideales.
Muchos de los que diariamente hacemos colas, bien sea para sacar dinero del banco, comprar alimentos, cancelar el gas doméstico o cualquier otro servicio donde hagamos colas, nos damos cuenta la gran necesidad que padecemos todos los venezolanos, en muchas oportunidades coincidimos en temas de interés colectivo, los cuales siempre estos temas finalizan en política, convirtiéndose en un mal social que no superamos, pero que no estamos dispuestos a hacer nada, por el simple hecho de estar resolviendo nuestros propios problemas personales, que son cada día más difíciles y se nos hacen cuesta arriba.
Para el gobierno nacional como política, dieron en el clavo, puesto que es la manera más efectiva de mantener distraído al pueblo venezolano, en buscarle solución a sus propios intereses, se sabe por todo lo que se está padeciendo, creemos saber quiénes son los culpables ante esta barbarie, pero primero estamos resolviendo nuestros propios conflictos, y uno de los temas que abarca la mayor de las atenciones del pueblo venezolano es nada más y nada menos que la comida, con lo poco que podamos sacar de estas instituciones financieras, ya que con el efectivo que nos dan, podemos rendir un poco más los reales.
Las colas cada día son más constantes y cada vez más largas dependiendo de lo que el gobierno nacional cancele, bien sea la pensión de los adultos mayores, el pago de quincena o algún bono a través del carnet de la patria. Cada vez que se presente cualquiera de estos casos, donde el amazonense tenga en su cuenta bancaria alguna cancelación de dinero, ténganlo por seguro que ese día o desde el día anterior, la gente acudirá masivamente a “calarse” su cola para sacar lo poquito que tiene, mientras que los de arriba se frotan las manos jugando sencillamente con la necesidad del pueblo.
Hablando Claro “Con la verdad por delante”
Puerto Ayacucho, estado Amazonas
Edición número 12, año 1